Ostiones de Bahía Falsa, San Quintín, Baja California, México
Ostión Ceniza:
Descripción:
El nombre "Ceniza" para nuestro ostión se deriva del entorno geográfico y ecológico que lo rodea. En el valle donde se localiza la Reserva Natural Monte Ceniza, se compone de al menos 12 volcanes, siendo el volcán ceniza uno de los más antiguos de la región, formado hace aproximadamente 125 mil años. Al mismo tiempo, el nombre "Ceniza" sugiere la idea de un producto único y distintivo, que refleja la influencia del entorno en su sabor, textura y calidad. Así, nuestro ostión no solo rinde homenaje a su hábitat natural, sino que también encarna la belleza y la diversidad de la vida en la Reserva Natural Monte Ceniza.
La bahía que rodea la reserva añade otra dimensión a este paisaje, ofreciendo las condiciones idóneas para la producción de ostión, un manjar del océano apreciado por su exquisitez y sabor delicado.
Cuenta con dos valvas cóncavas, la superficie externa de las conchas puede variar en color y textura, pero generalmente exhiben un tono grisáceo o marrón claro, con estrías y líneas de crecimiento que presentan un aspecto tallado en ambas conchas.
Al abrir el ostión, se revela su interior un tejido carnoso de tono marfil con destellos nacarados. Este tejido está adherido a ambas conchas y rodea el área central, donde se encuentra el músculo abductor, responsable de abrir o cerrar las conchas para protegerse.
Sabor:
Ofrece un perfil de sabor extraordinario y complejo que deleita los sentidos con su riqueza y sutileza. Al paladearlo, se experimenta inicialmente una explosión de sabores marinos frescos, que evocan del océano y la esencia del ambiente costero. Por las características de la gónada se pueden apreciar notas delicadamente saladas que se despliegan en el paladar con cada bocado. Esta característica distintiva aporta una textura suave y sedosa, así como un sabor complejo y exquisito que eleva la experiencia gastronómica a nuevas alturas.
Textura
La textura es verdaderamente excepcional, podemos encontrar una textura cremosa y untuosa que se desliza suavemente sobre el paladar, fundiéndose en la boca con una delicadeza y suavidad incomparables, combinando lo mejor del mar en una experiencia sensorial única.
Por otro lado, con un gran músculo abductor, nos ofrece una textura firme y carnosa, con una resistencia satisfactoria al masticar que proporciona una sensación de plenitud y satisfacción. Esta combinación de texturas crea una experiencia de degustación completa y satisfactoria, que estimula los sentidos y deja una impresión perdurable en el paladar.
